07 diciembre 2007

ESPERANDO A MI AMADO

¡Cuánto tiempo esperándote! ¡Cuánto tiempo deseándote en la soledad de la noche! ¡Cuánto tiempo anhelando tu presencia! ¡Cuánto tiempo esperando poder abrazarte! ¡Cuándo llanto derramado, por mi amado! ¡Cuánto tiempo deseando tenerte entre mis brazos, pero mis manos no podían palparte! ¡Cuánta súplica lanzada al vacío sin ser correspondido! ¡Cuánto sobresalto ha soportado mi frágil corazón presintiendo que te acercabas a mí!
Buscándote en cada estrella. En cada puesta de sol. En cada luna llena. Esperando pacientemente cada ola de mar por si me enviabas algún mensaje. Buscándote en cada partícula de arena de los desiertos. Acercando mis oídos al rugir del viento por si me daba señales de ti… Buscándote en cada mirada que se cruzaba en mi camino…
Ahora que te tengo deseo estar a tu lado por siempre jamás. Deseo ver tu radiante figura deslumbrándome y cegándome en la oscuridad de la noche. Deseo escucharte atentamente cómo rompes mis tímpanos con tu estruendoso silencio y me haces percibir las notas más sublimes que jamás se han tocado y que proceden de remotas galaxias.
Cada día, nos preparamos para la ansiada cita, que ha sido diseñada al más mínimo detalle… Tú ya, comprensivo y pacientemente, me estás esperando, como siempre. Yo tímidamente preparo mi sitial y me entrego a tu amor. Tus fuertes brazos me están esperando y me abrazan con ternura. Mi corazón se va abriendo lentamente y nos damos un amor que sólo nosotros comprendemos. Y nos fundimos en el amor. Y nos rozamos, y sentimos cómo nuestros cuerpos se funden, y me llevas hacia ti…
Y celebramos de nuestra fusión, bebiendo del cáliz del néctar. Y cada átomo de nuestros cuerpos salta de gozo porque hemos sentido un placer que está más allá de los sentidos. Hemos ido a la fuente de donde mana el placer más erótico que existe. La dicha suprema…
F.G.M.

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