17 noviembre 2007

Una vida plena


La mayor parte de lo que escuchamos en la vida gira en torno a cómo fueron las cosas o a cómo podrían ser. Especialmente al hacernos mayores recordamos lo que sucedía cuando éramos jóvenes. Entonces miramos hacia el futuro y pensamos en lo que podrá ocurrir, y trabajamos para eso, para hacer realidad nuestros sueños, nuestras aspiraciones. Pensamos: “Algún día seré feliz. Estaré satisfecho.”

Yo hablo de una dimensión diferente, de otro tiempo. Ese tiempo no está en el pasado ni en el futuro, sino que existe ahora, en este momento.
En este mismo segundo, el aliento entra en ti anunciando la posibilidad de una alegría inconmensurable. En ese momento llamado “ahora” se están cumpliendo todos tus deseos y anhelos. Pero, ¿quién es ese “tú”?

Ese “tú” es lo que te permite ser padre o madre, esposo o esposa, profesor o piloto, médico o abogado.

Es ese “tú” lo que hizo posible que fueras un niño, lo que hace que puedas tener un trabajo y lo que permitirá que te jubiles. Un día el “yo” no estará y ya nada tendrá importancia.

Lo que sí es importante es si reconoces o no a ese “tú” que te permite ser todo lo que eres y te permitirá ser todo lo que serás. ¿Qué es este aliento, esta vida, esta existencia?

Cuando lo tienes, lo posees todo. Cuando te falta, no tienes nada; ni siquiera nada. No es preciso que te esfuerces para conseguirlo ni que lo ganes, porque ya lo tienes. ¿Y qué es lo que tienes? Todo empieza con la comprensión básica de ti mismo; cuando comprendes lo que ya tienes, no lo que podrías tener.

El mundo dice que si quieres ser feliz tienes que hacer tal cosa, pero nunca te muestra a alguien que haya hecho eso y sea realmente feliz. Lo que el mundo te ofrece es una fórmula que no tiene el signo “igual” al final. ¿Cuál es el resultado? Nadie lo sabe. No estoy criticando nada. Lo que digo es que el ingrediente clave que falta en todo eso eres tú. Tienes todas tus responsabilidades en la vida, pero ¿qué pasa con la responsabilidad de reconocer lo que se te ha dado?

¿Has oído la llamada de tu corazón? Escucha, porque lo que pide es paz, alegría, sentir plenitud ahora; no mañana ni pasado mañana.

Se trata de sentirse satisfecho; no “casi satisfecho”. Un cuadro que está casi acabado no expresa lo que podría expresar. Su potencial no se ha materializado. Una canción que está casi terminada no transmite lo que su autor quiere transmitir.

Nosotros también estamos casi completos en la vida, pero no del todo. Es como un puente fantástico al que le faltan unos dos metros para llegar al otro lado. Nadie lo puede utilizar porque no está completo. Lo está casi, pero no totalmente.

¿Cómo llegas a completarte? ¿Qué es necesario para completar esta existencia? Muy sencillo: reconocer lo que se te ha dado. Eso es todo lo que tienes que hacer. Lo que ocurre después es automático. Comienza la apertura, el descubrimiento del hogar que hay en tu interior.

Muchas cosas cambian constantemente a mi alrededor y seguirán cambiando. Sin embargo, hay algo que no ha cambiado. El aliento que entra en mí y la llamada de mi corazón han sido siempre los mismos. No han variado nunca. La llamada del corazón siempre ha sido: “Siéntete satisfecho. Siente la plenitud en cada momento”.

Lo que estás buscando está dentro de ti. En cada aliento existe la posibilidad de sentirse satisfecho. Escucha la hermosa canción de la vida. Siempre has dicho: “Creo que lo tengo todo, creo que lo tengo todo”. Tienes que saber. Tienes que ser consciente de que en cada aliento existe la posibilidad de sentirse satisfecho.

Camina con plena certeza hacia el pozo que saciará tu sed. Si no sabes dónde está, no lo busques fuera, mira dentro de ti. Has buscado en el exterior durante demasiado tiempo. Has encontrado muchas cosas, pero no la que estabas buscando, la que dio lugar a una búsqueda de toda una vida. ¿Cuál es esa cosa? No necesito decírtelo. Tú lo sabes.

Tú eres quien busca. Cuando te llama la atención una señal de la carretera, estás buscando. Cuando miras un escaparate, estás buscando. Cuando contemplas una preciosa luna llena que brilla en el cielo, estás buscando. Y así seguirás hasta que lo encuentres.

Lo único que tienes que hacer es leer lo que está escrito en los capítulos de tu corazón. Es tu libro. ¿Es interesante? Nadie lo sabrá excepto tú, porque es tu libro y sólo tú lo puedes leer. Cada día, dedica un poco de tiempo a leerlo, porque el libro que se está escribiendo es el libro de la vida. Espero que su lectura te llene de alegría, porque son tus palabras las que estarán escritas. Ésa es la posibilidad.

Esto trata de la alegría, de la verdadera alegría: la alegría del corazón. Una vez que la sed del corazón se ha hecho evidente, la finalidad del pozo se hace también muy obvia. Hasta ese momento, sin la sed, todo es pura especulación. No vivas esta vida en la especulación y en la incertidumbre. Cada paso, cada aliento debería vivirse con plena certeza. La vida es un viaje demasiado precioso para perdérselo.

¿Cómo sabrás que estás plenamente satisfecho? Lo sabrás el día en que la llamada del corazón cambie de “Siéntete satisfecho” a “Gracias”. Cuando empieces a sentir agradecimiento te darás cuenta de que estás alcanzando la plenitud.

Maharaji

13 noviembre 2007

La sabiduría suprema



Algunas veces nos vemos arrastrados por todo lo que sucede en el mundo, y eso nos crea una confusión increíble. La gente te dice: "Así son las cosas". Te hablan de Dios, de después de la muerte, de antes de la vida...

Lo esencial de la vida es el ahora. Una vez alguien me dijo que yo había sido un emperador en mi vida anterior. ¿Bien, y qué? Si vives basándote en explicaciones, quizá tenga importancia saber lo que fuiste en tu vida anterior o lo que va a ocurrir después de ésta. Pero si vives comprendiendo el valor de esta vida, todas esas cosas son irrelevantes. Lo único relevante es que estoy vivo. Ahora.

Cuando vives basándote en explicaciones, sólo se produce una cosa: confusión. Pero cuando vives basándote en el valor de tu existencia hoy, lo que se produce es claridad, sencillez, gratitud, comprensión. No especulación. Si dices: "Explícame por qué se me ha pinchado la rueda", seguramente encontrarás a alguien que lo haga. Los “explicadores” no escasean.

¿Por qué? Porque en realidad no sabemos. Es fácil decir: "Soy José o María o Patrick". Perdona, tú no eres eso, eres otra cosa. Es muy fácil decir: "El nombre de mi madre es éste, y el de mi padre este otro". Pero somos algo más que eso. "Soy licenciado universitario, tengo un título, soy médico, abogado, esto o lo otro". No, eres algo más. "Soy ama de casa". No. También eres más que eso. "Soy un padre, una madre". Eres algo más.

Todos esos vínculos mediante los que te evalúas son relativos. Hoy están y mañana no. Aunque no lo parezca, estás en pleno movimiento. Tienes que comprender qué se mueve y qué no se mueve. En este río de la vida vas montado en un barco que se mueve. Cuando miras por la ventana parece que todas las cosas que ves son las que se mueven, pero no es así. Están ahí, y ahí seguirán. Eres tú quien se mueve, y no seguirás ahí.

¿Qué es perecedero? Ese recipiente en el que estás lo es. Un día ya no existirá. El recipiente se mueve. Tú te mueves. ¿Desde cuándo? Desde que tomaste tu primer aliento. El primero. La cosa más increíble. Antes de eso, estabas amoratado. Entonces tomaste tu primer aliento y el proceso de la vida empezó a manifestarse. Poderoso. Y luego otro aliento, y otro, y otro más.

Es la manifestación del mismo poder que despliega el universo lo que acaba de venir y tocarme, trayéndome este regalo de la vida. Trayéndome cada día, cada momento, cada estrella. Eso es un milagro. Cada niño que nace es un milagro. No lo comprendemos, y por eso sufrimos. Teniéndolo todo, pensamos que no tenemos nada. Cargados con nuestros problemas, vamos tambaleándonos por la vida.

Sin embargo, qué hermoso es estar en este momento. Regresar al ayer o ir al mañana es algo que no puedo hacer, por mucho que lo intente. Para mí, ésa es la sabiduría suprema. Estoy aquí en este momento, y aquí todo es maravilloso.

Los jóvenes quieren vivir en el futuro. Las personas mayores, en el pasado. Nadie quiere vivir en el presente. ¿Pero dónde se ha situado la alegría? ¿Dónde se ha colocado la comprensión? En el presente.

Así que si alguna vez te preguntas por qué es tan difícil comprender la vida, quizá la respuesta sea: porque no vives donde ella vive. Te has acostumbrado a la confusión, y no es agradable.

¿Qué puedes hacer? Aprender a vivir en el hoy. ¿Y qué es el hoy? Otra oportunidad que se te da para sentir plenamente lo que es estar vivo. Es asombroso. Y en eso consiste la vida.

Prem Rawat

10 noviembre 2007

Atrapa el viento


Me gustaría hablar de algo muy sencillo. Me gustaría hablar de lo que ya tienes, no de lo que no tienes. De algún modo, vivimos en una época y en una sociedad en las que es muy frecuente creer que debemos progresar. Tenemos que ser mejores. Hay seminarios, libros que leer y sitios a los que ir, todos ellos basados en la premisa de que tenemos que mejorar.

Había un señor que tenía una granja en Australia. Era muy pobre y tuvo que vender muchas cosas para poder mantenerse a flote. Llegó un momento en que no podía permitirse nada. Al final, decidió vender la granja misma. Las cosas se habían puesto tan mal que su familia tenía que alimentarse de lo que brindaba la naturaleza, porque no tenían dinero para comprar comida. Uno de los últimos días antes de vender la granja, por frustración o por lo que fuera, el hombre se puso a cavar. Y cuando empezó a hacerlo, encontró una mina de oro.

Esa mina de oro siempre había estado en aquel lugar. Nadie la puso allí el último día. Sintió el impulso de cavar y, cuando lo hizo, encontró algo que estaba más allá de su imaginación, algo que no podía comprender. Durante todo aquel tiempo que había vivido con su drama, con su anhelo, con sus plegarias para que las cosas mejorasen, todo lo que buscaba había estado allí mismo. Siempre.

Cavar era justo lo que no había hecho. Quizá había rezado y buscado y pedido ayuda a sus amigos. Probablemente se había pasado muchas noches en vela tumbado en la cama, esperando, deseando: "Por favor, haz que vengan tiempos mejores. Dame fuerza para continuar". Pero no sucedió nada. No aparecieron signos, ni mensajes en el cielo, nada. Las cosas simplemente siguieron su curso. Finalmente, llegó el día en el que iba a vender la granja, pero, al cavar un poco, todas sus plegarias y preguntas fueron respondidas en un instante.

No puedo evitar sentir que a cada uno de nosotros nos pasa exactamente lo mismo. Tenemos esta granja, que es la vida, y ha visto días buenos y días malos. Ha conocido épocas de prosperidad, de lluvia, de cosechas abundantes y también de sequía. Nosotros, los granjeros, hemos pasado muchas noches echados en la cama, deseando, esperando, pensando que volverán los días buenos, que de algún modo las cosas se pondrán bien otra vez.

Esta historia puede tomar la forma que quieras. El granjero puede estar ahí tendido, con la esperanza de que, de alguna manera, será mejor granjero (lo que hace mucha gente). Quieren mejorar. Pero lo único que de verdad hace falta es cavar dentro y encontrar la mina de oro. Curiosamente, tenemos la ambición de ser mejores, pero no estamos realmente capacitados para ello porque no conocemos nuestro propio ser.

Nos quedamos atrapados intentando visualizar en qué deberíamos mejorar, pero si no conocemos nuestro propio yo, ¿cómo podemos mejorarlo? Lo que hay que descubrir y comprender es que todo lo que estamos buscando está en nuestro interior.

Si alguna vez hemos deseado tener paz, hay una mina infinita de paz dentro de cada uno de nosotros. Si hemos deseado amor incondicional, en cada ser humano hay una fuente ilimitada. Si alguna vez quisiste tener alegría en tu vida, dentro de ti hay una alegría inconmensurable, más profunda que el océano. Dentro de cada ser humano hay una alegría infinita.

Ésa es la realidad. La paz y la alegría no son algo nuevo. Se ha hablado de ellas una y otra vez a lo largo de la historia. Este pequeño drama en el que nos encontramos atrapados no es nada nuevo. El sufrimiento del que intentas escapar, por muy grande o pequeño que sea, sigue siendo el mismo. Las generaciones cambian. Sé que dentro de cien años la gente jugará con aparatitos que ni siquiera puedo imaginar. Pero cuando no funcionen, la frustración será la misma que la de hoy.

Si bien aquello de lo que intentamos huir está dentro de nosotros, lo que intentamos alcanzar también lo está. Lo que no queremos está en nuestro interior, y lo que queremos también. Comprender el propio ser no es complicado. Significa que eres tú quien te comprende, no otra persona.

Escucha tranquilamente y oye. Oye lo que tu corazón está diciendo. No te va a pedir que vayas a la Luna, o que compres un coche nuevo. Lo que tu corazón te pedirá es paz. Te pedirá que te llenes de alegría. Te va a decir: "Haz eso que me traerá gratitud hoy". ¿Será hoy ese día? ¿Puede ser? ¿No debería ser hoy el día que he estado esperando toda mi vida?

Pensamos que podemos permitirnos lujos con eso que llamamos tiempo. No comprendemos el poco tiempo que tenemos hasta que se nos termina. Cuando aún nos queda, pensamos que tenemos todo el tiempo del mundo. Pero cuando se nos empieza a acabar, nos preguntamos: "¿Qué ha pasado?" No ha pasado nada nuevo. Eso le ha estado sucediendo a todo el mundo. Cuando nuestra sed es tan clara que ya no nos importan los lujos, la cosa se hace muy sencilla. Ni siquiera necesitamos saber el idioma para pedir agua.

Llega un momento en que la sed se hace tan patente que la necesidad de agua supera todas las barreras. Es clara. Es como hacer volar una cometa cuando no hay viento. Mientras corres con la cometa, se eleva, pero en cuanto dejas de correr, vuelve a bajar enseguida.

Mientras sople el viento, puedes hacer volar la cometa y lograr que baile. Cuando deja de soplar, no hay nada que puedas hacer. Tiene que haber viento. El viento es tu sed y tú eres la cometa. Si quieres volar, es preciso que haya viento. Atrapa el viento y ve. Mientras haya viento, vuela. Ése es tu lugar. Empaquetada en una caja no tienes buen aspecto. Lo tienes cuando vuelas. Así debe ser para todos.

Te digo esto porque es posible sentirse satisfecho en esta vida. Es posible comprender y tener paz.

Maharaji

03 noviembre 2007

Quien realmente eres

Tengo un cuento sencillo que me mandó un buen amigo mío.
También me dijo que éste es un cuento que su padre solía contarle a él.
Un día un granjero estaba caminando a través de la jungla, y se encontró con un cachorro de león. Un cachorro bebé que había estado perdido. Entonces él lo agarró, lo llevó a su casa y lo puso en el granero. Con sus ovejas. Y con el paso del tiempo, el cachorro creció más y más, jugando con las ovejas, y también pastoreando con las ovejas. Viviendo con las ovejas. Esto fue todo lo que él conocía.
Un día, mientras las ovejas estaban pastoreando, un león grande salió de la jungla. Y todas las ovejas se asustaron, empezaron a correr. Y este león también. El también se asustó y empezó a correr.
Y el león grande se detuvo, fue al lado del león chiquito, que ya no era tan chiquito, y dijo, “¿Por qué te asustas de mí?”
Él dijo: “¡Bueno, tú sabes, yo soy una pobre ovejita, y tú me comerás!”
El león grande dijo: “Tu no eres una oveja”
“Lo que usted diga. Pero no me comas. ¡Por favor!”
“No. Tú no eres una oveja. Sólo que no entiendes, no eres una oveja”
Entonces él dijo: “Ven conmigo.”
Llevó al leoncito, lo llevó a un charco y le dijo: “Mira.”
Y cuando este león miró el charco, quedó escandalizado “¡No soy como una oveja. Soy como usted!” El león grande dijo: “Así es. Lo eres. No eres como las ovejas. Tú eres como yo.” Y él dijo: “Para de imitar a las ovejas, y ruge así como debería hacer un león grande.”
Entonces el león grande rugió, y el chiquito rugió.
Y empezó a agradecer al león grande: “¡Te agradezco muchísimo!” Y el león dijo: “Solamente te mostré quién eres de verdad. Es lo único que hice. Yo no hice nada más. No tienes que agradecerme. Esto es lo que fuiste. Aún antes de que yo saliera de la jungla, esto es quien fuiste. Porque es lo que tú eres de verdad.”
Nosotros también nos perdemos; quiénes somos, lo que somos. Únicos sobre la faz de esta tierra. Similares, dos ojos, orejas, nariz, dientes, boca. Similares, pero no los mismos.
Si entras a un estacionamiento y tienes un Volkswagen negro, y justo al lado de tu Volkswagen hay un Volkswagen con el modelo idéntico y el mismo color. Tú dirás: “Bueno, yo tomaré cualquiera de las dos. Está bien.” No. Puede que luzcan idénticos. Pero uno es tuyo y el otro no lo es. Tu llave corresponderá a uno, pero no a otro. Y esto es lo que te hace tan increíblemente único.

Maharaji


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27 octubre 2007

El programa de desayunos para escolares aborígenes de Australia, financiado por La Fundación Prem Rawat, supera todas las expectativas

Escuche a Prem Rawat hablar sobre “comida para todos”
http://inspira.contactinfo.net/v4_i132/ffp_es.htm


En menos de un año, el Programa de Desayunos Escolares financiado por La Fundación Prem Rawat en colaboración con Oxfam Australia, ha incrementado en más del doble su potencial de ayuda, mejorando espectacularmente la asistencia y el rendimiento escolar.
La asistencia de la población aborigen a la escuela pública de la isla de Mornington, ha sido desde siempre muy baja. Muchos de los niños acudían a clase hambrientos y con claros síntomas de padecer una prolongada desnutrición. Consiguientemente, los escolares no sólo asistían esporádicamente a clase, sino que tenían dificultades para concentrarse en aprender.
Según Jenny Setter, representante de Oxfam Australia para el Desarrollo Comunitario, “este programa de desayunos ha supuesto no sólo un beneficio directo en la salud de los niños, sino también una notable diferencia en la asistencia escolar. Sus profesores han comentado que el comportamiento y participación en clase han mejorado e incluso que dos alumnas han sido nombradas recientemente ‘estudiantes de la semana’. Este sencillo programa ha contribuido de manera definitiva a la mejora en la calidad de vida de los niños y sus familias”.
Durante el primer año de este programa trienal, la asistencia diaria al desayuno ha aumentado de 25 a 56 niños. El programa no sólo les proporciona desayunos nutritivos cinco días a la semana, sino que les educa tanto a ellos como a sus familias en materia de nutrición a través de charlas informativas de tipo interactivo.
Para las familias de la isla, con muchos de sus miembros desempleados, resulta imposible comprar frutas y verduras, dado su elevado precio al venir desde el exterior en barcazas. Asimismo, han perdido los terrenos donde solían cultivar productos de su cocina tradicional, y en consecuencia carecen tanto de recursos como de cono-cimientos suficientes para dar de comer bien a sus hijos.
En el programa de desayunos escolares colaboran conjuntamente varias organizaciones para lograr múltiples objetivos. El programa reúne a
PASS, Oxfam Australia, Aliados de la Salud, y a la Sanidad Pública Tropical en cooperación con la Escuela Estatal, con el fin de abordar las carencias urgentes de los niños y sus familias en la zona.
Ante el inesperado y constante aumento del número de escolares que acuden al programa, y con el objetivo de protegerlos del calor, el viento y la lluvia, los desayunos se sirven ahora en una amplia sala adyacente a la escuela que cuenta con mesas y sillas para que los escolares desayunen cómodamente.
La Fundación Prem Rawat sigue buscando formas de proporcionar a los más necesitados el tipo de ayuda que suponga una mejora a largo plazo en sus vidas. Sus objetivos se centran especialmente en las numerosas personas sin recursos que viven en zonas a menudo olvidadas por las grandes organizaciones de ayuda que se enfocan en grupos de población más numerosos.

Luz

¿Cuál es la naturaleza de la luz? Todos sabemos que cuando viene la luz, la oscuridad no puede quedarse. Se va. No nos importa dónde se va porque la oscuridad representa los elementos que no nos gustan. La oscuridad representa el miedo. El miedo a lo desconocido. La oscuridad representa la confusión. La oscuridad representa alejarnos de nuestro camino. La oscuridad representa dolor. La oscuridad representa sufrimiento.
La luz es la única cosa que puede hacer que se vaya la oscuridad. Ése es uno de sus atributos. Es una de las cualidades de la luz.
Pero no la única. La luz tiene otra cualidad: que cuando se posa sobre algo, cualquier cosa que sea, la ilumina. Y este proceso de iluminación sucede por reflejo. Cada uno de ustedes, las paredes, el techo, la alfombra, el fondo; cada uno de estos elementos tiene una cualidad. Puede devolver el reflejo de la luz.
Y cuando lo hace, esa luz va a tus ojos, y puedes ver ese objeto. Ése es solamente uno de los atributos.
Hay otro atributo. En este proceso de reflejar la luz, algo más está implicado. Cuando ves algo verde, ese verde está absorbiendo todo excepto el verde. Está reflejando el verde, devolviéndolo. Y ves ese objeto color verde.
¿Qué significa esto para nosotros como seres humanos? Que cuando la luz nos ilumina, nosotros también tenemos un atributo. ¿Qué absorbemos, y que reflejamos?
Porque lo que absorbemos y lo que reflejamos, y especialmente lo que reflejamos, nos da el color. Ese es el color con el que aparecemos.
Entonces la gente dice, “¿Qué tiene esto que ver con la vida, con la paz, con la alegría?” Tiene que ver. Si la luz te ilumina, y tú estás reflejando odio, entonces esto se volverá visible. Si la luz te ilumina, y estás reflejando paz, entonces, es lo que aparecerá.
Tal vez no te des cuenta, pero si eres padre, tu familia, tus hijos saben cuándo estás enojado con sólo verte “Ops. Retrocede. Retrocede... Papá está enojado. Hay que irse… vámonos.” Así somos. Esa es nuestra naturaleza.

Entonces ahora, la pregunta es:

¿Qué reflejas? ¿Qué quieres reflejar? No quiero decir qué color. No quiero decir rojo, verde, azul, púrpura o amarillo. Es irrelevante. Quizás un doctor estaría interesado en si te pones púrpura o verde o algo así, pero no estoy hablando de eso.
Tienes esa habilidad de reflejar. ¿Qué quieres reflejar? ¿Qué color quieres ser? Porque cuando esa luz te ilumine, reflejarás algo.

¿Qué deseas reflejar?

¿Quieres ser una tonalidad de paz, porque sientes paz en tu vida? ¿Quieres tener un matiz de plenitud, porque te sientes satisfecho en tu vida? ¿Te gustaría tener un leve tinte de gratitud porque sientes gratitud en tu vida?
¿Quieres sentir alegría? Una alegría que es real. Una alegría que proviene de tu interior. Una alegría que no busca catalizadores en lo externo. ¿Qué quieres?
¿Qué luz deseas reflejar? ¿Qué tonalidad deseas? Porque esas tonalidades, cuando llega la luz, no pueden ser imaginaciones. Tienen que ser verdaderas. Si no son reales, sus reflejos no ocurrirán.
Mucha gente dice, “Oh, sí. He sentido paz.” Esto es como decir, “Oh, sí, no necesito comer hoy. ¡Comí la semana pasada!” Esto es lo que quiero decir. La gente piensa que es así. Sientes paz una vez en tu vida, ¡y eso es todo! Falso. Necesitas sentir paz todos los días de tu vida. Ese es el tipo de paz que necesitas.
Tienes una posibilidad asombrosa. La posibilidad de reflejar el color del infinito. Olvídate del verde, y el azul y el amarillo. Ellos vienen y van con la moda.

Si vas a reflejar un color, refleja el color del infinito ¿Cuál es este color? Este color tiene tonalidades de paz. Este color tiene matices de satisfacción. No de ignorancia, sino de Conocimiento. No de preguntas, sino de respuestas.


Maharaji

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13 octubre 2007

Siente La Realidad

No puedes evitar la lluvia. Lo único que puedes hacer es llevar un paraguas. Nunca vas a liberarte de las dudas, porque el hacedor de dudas estará siempre ahí. Mientras seas humano, dudarás.
Quizás pases por un puente que esté hecho con trozos de madera y cuerdas. Y tal vez te preguntes si aguantará tu peso o no, entonces lo chequearás. Y nadie te dirá que eso está mal. Vas a dudar de ciertas cosas y la gente te dirá, “Bueno, eso está bien. Es maravilloso que hiciste eso y averiguaste.”
Pero hay cosas de las que vas a dudar y no tiene sentido que lo hagas; no tiene objeto hacerlo. Porque la realidad puede ser sentida. La realidad es evidente. La realidad está allí.
Camina cerca de una catarata y siente el ruido del agua. Escucha el estruendo del agua. Observa cómo el agua va cayendo. No tienes que pensar, “Bueno, ¿tengo que dudar de esto? ¿Tengo que examinarla? ¿Está el agua realmente allí o no?” Es obvio.
Entonces, ante la evidencia de tu vida, y la evidencia de lo que es la experiencia del Conocimiento, y la evidencia de esas cosas, no tendrías que dudar, porque son obvias. Y lo que no es obvio, quizás eso sea dudoso. Entonces, ¿estarás libre de dudas en algún momento? No lo sé. Espero que no. Pero, ¿puedes eliminar esas dudas? Si. Puedes eliminar las dudas. Eso es lo importante.

Maharaji

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11 octubre 2007

La Fundación Prem Rawat destina una subvención para ayudar en las labores de auxilio tras las inundaciones en Mozambique


Maputo (Mozambique), 14 de septiembre de 2007

La Fundación Prem Rawat ha proporcionado ayuda a más de 1.000 niños, así como a 300 mujeres y a sus familias, víctimas de las inundaciones ocurridas a principios de este año en las regiones central y meridional de Mozambique.
Tras las inundaciones causadas por el ciclón que arrasó la zona el pasado mes de febrero, más de 140.000 personas, la mitad de ellas niños, se quedaron sin hogar. La Fundación Prem Rawat entregó una importante subvención a la Fundación para el Desarrollo Comunitario (FDC) de Mozambique, destinada al abastecimiento urgente de alimentos para mujeres y niños en los distritos de Vilankulo y Caia.
En agradecimiento a la donación entregada por TPRF para paliar los efectos de las inundaciones, Graça Machel, Presidenta del Consejo de la FDC y esposa de Nelson Mandela, declaró: “Nos gustaría expresar nuestro sincero agradecimiento a La Fundación Prem Rawat. Gracias a esta aportación, los niños, las mujeres embarazadas, las madres en período de lactancia y sus familias en las zonas afectadas podrán hacer frente a las extremas dificultades que han causado estos desastres naturales”.
El plan de ayudas tenía como objetivo alentar a los miembros de las comunidades para que fomentasen que los niños asistieran a la escuela, distribuyendo alimentos nutritivos en los cursos de primaria, así como proporcionar productos básicos de alimentación y educación nutricional a las mujeres embarazadas y a quienes atendían a los niños.
Para acelerar el proceso de recuperación social de los afectados por la catástrofe, en cada escuela se distribuyeron más de 24.000 almuerzos y se impartieron cinco charlas sobre educación nutricional. En estas charlas también se trataron temas sobre la sanidad pública en la comunidad en casos de emergencia (higiene y saneamiento, tratamiento del agua y de los alimentos, y medidas de prevención contra las enfermedades comunes). Asimismo, mensualmente se repartieron 300 productos básicos de nutrición.
Los directores de las escuelas informaron que durante el proyecto, los niños mejoraron notablemente su concentración, y llegaban puntuales a clase, lo que supuso un decisivo avance en su desarrollo educativo.
Debido a los resultados detectados en las escuelas, tanto los directores como los dirigentes de las comunidades locales han pedido la colaboración de la FDC para continuar el programa de almuerzos en las escuelas.
La FDC es una fundación mozambiqueña sin ánimo de lucro cuyo objetivo es fortalecer la capacidad de las comunidades menos favorecidas, con el fin de superar la pobreza y promover la justicia social en Mozambique, capacitando a las comunidades locales para que encaucen su propio desarrollo.
La Fundación Prem Rawat apoya destacadas iniciativas humanitarias que mejoran la calidad de vida de personas necesitadas de todo el mundo, proporcionando recursos básicos como agua, comida, servicios médicos y ayuda en casos de desastre. La Fundación también concede importantes subvenciones a organizaciones humanitarias de reconocida eficacia como el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas.
Además de sus actividades humanitarias, la Fundación promueve el mensaje de paz de Prem Rawat, más conocido por el título honorífico de Maharaji. Desde hace cuatro décadas, Prem Rawat lleva este mensaje por todo el mundo: cada persona puede alcanzar la plena satisfacción encontrando "una paz que ya existe en su interior, a la espera de ser descubierta".
Fotos: The Foundation for Community Development, Mozambique
La Fundación Prem Rawat fue creada por Prem Rawat, conocido en todo el mundo como Maharaji. Su propósito es mejorar la calidad de vida de las personas necesitadas, proporcionándoles comida, agua, asistencia médica y ayuda en casos de desastre.Para descubrir más sobre Prem Rawat, su mensaje de paz y esperanza y sus actividades humanitarias visite: La Fundación Prem Rawat

07 octubre 2007

Lo Nuevo

¿Sabes qué es realmente nuevo? Lo último es este aliento que recién llegó. Es lo más nuevo de todo el universo. Lo más nuevo. Y lo has recibido. Y se fue; y ahí viene uno nuevo. Y acaba de irse. Y ahí viene otro.
Estoy tratando de señalarte la magia de esta existencia. Solamente la magia que está allí. Es el paraíso.

Maharaji


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La necesidad interior

Cuando tengo hambre, no me planteo cuestiones ni dudas al respecto. En lugar de preguntarme por qué estoy hambriento, busco algo que comer. Cuando tengo sed, voy a buscar agua sin preguntarme qué me hace estar sediento. Asumo la necesidad que se produce en mí, la afronto e intento satisfacerla. Lo mismo ocurre con la necesidad de plenitud, de dicha, que experimentamos en nuestras vidas. Queremos sentir satisfacción, algo dentro de nosotros nos empuja a buscarla, algo en nuestro interior la necesita. No hay ningún misterio en ello.

Maharaji en Versalles, 27 de mayo de 2001. Fragmento traducido del inglés.